Aunque a día de hoy en el valle de Burunda y la comarca de Sakana en general, la gente joven es casi toda euskaldun, mucha gente de la generación anterior perdió el euskera. La casa de Bakaiku les ofrece la posibilidad de recuperarlo cerca de casa y junto a alumnos venidos de toda Euskal Herria, en régimen de media pensión o pensión completa.